

Las flores son una auténtica maravilla: dan color y alegría allá donde están, atraen a los insectos beneficiosos para el jardín como las abejas o las mariposas. Pero si además pertenecen a plantas perennes, la cosa mejora… y mucho, que es justo lo que ocurre con la Campanula carpatica.
Esta hierba perenne, si bien es pequeña, cuando florece es todo un espectáculo. Sus pétalos llegan a cubrir casi completamente la planta, consiguiendo que se vea como una mancha de color preciosa.
Siembra: Sembrar de Abril a Junio, trasplantar en Otoño.
Floración: Desde Mayo a Septiembre del año siguiente.